Beneficios físicos de dejar de fumar

Dejar de fumar aporta beneficios importantes para la salud a corto y largo plazo, y a cualquier edad(1):

  • Los ex fumadores viven más tiempo que las personas que continúan fumando.
  • Dejar el tabaco reduce el riesgo de padecer multitud de enfermedades: cáncer de pulmón, ataques al corazón, derrame cerebral…
  • Las mujeres que dejan de fumar antes de quedarse embarazadas, o durante los primeros 3 a 4 meses de embarazo, reducen el riesgo de tener un bebé de bajo peso y se equiparan a las mujeres que nunca han fumado.

Además, dejar de fumar te aportará numerosos beneficios que mejorarán mucho tu vida diaria. Por ejemplo:

  • Mejor aliento.
  • Dientes más blancos.
  • Desaparecerá el olor desagradable en tu ropa y cabello.
  • Desaparecerá el color amarillento de tus dedos y uñas.
  • Podrás saborear mejor los alimentos.
  • Tu sentido del olfato se normalizará.
  • Las actividades cotidianas, como subir escaleras, tareas domésticas, etc. no te dejarán sin aire.

¡Pero todavía hay más!

Descubre lo que pasa en cuanto dejas de fumar. Después de(2):

20

minutos

Se normalizarán tu presión sanguínea y pulso cardiaco y la circulación de tus piernas empieza a mejorar.

8

horas

Los niveles de oxígeno en sangre se normalizan y comienza a disminuir el riesgo de sufrir un ataque cardiaco. Si tenías alguna enfermedad relacionada con el consumo de tabaco, desde este instante aumentan tus posibilidades de recuperación.

12

horas

El nivel de monóxido de carbono en la sangre se reduce hasta el valor normal(1).

2

días

Ya has eliminado la nicotina de tu organismo y recuperarás algunas capacidades de percepción atrofiadas hasta ahora, notando mejoras inmediatas de los sentidos del gusto y del olfato.

3

días

Compruebas que tu respiración ha mejorado debido a la relajación de los circuitos bronquiales, por lo que te sientes mejor y con más energía.

3

semanas

Disminuye o desaparece la tos. Los pulmones trabajan mejor y también tu circulación sanguínea ha mejorado sensiblemente.

2

meses

Tienes más energía y agilidad. Experimentas la satisfacción de haber recuperado la dirección de una parte de tu vida que hasta ahora dependía del tabaco.

3

meses

Tus pulmones funcionan de forma completamente normal.

1

año

El riesgo de muerte repentina por ataque al corazón se ha reducido a la mitad.

5

años

El riesgo de cáncer de boca, garganta, esófago y vejiga se reduce a la mitad. El riesgo de cáncer cervical disminuye y se equipara al de una mujer no fumadora. Después de 2 a 5 años, el riesgo de ataque cardiaco puede que disminuya y sea como el de una persona que no fuma(1).

10

años

El riesgo de sufrir un ataque al corazón o un infarto de miocardio se ha equiparado al de las personas que nunca han fumado, el de padecer un cáncer de pulmón ha disminuido a la mitad(2) y se reduce el riesgo de cáncer de laringe y de páncreas(1).

15

años

El riesgo de padecer de insuficiencia coronaria es el mismo que el de una persona no fumadora(1).